Inmigrante

Mi cabeza colgaba hacia atrás...observaba aquella mujer con la cara entre los brazos, con una pisca de gris en sus ojos, quizá muriendo por dentro y solo hacia que la manga de su ropa fuese el amante de sus lágrimas...
Corrió, no hizo nada, o tal vez no fue así...
El se quedó ahí, parado, mirando al piso, cuando sus pies se movieron no los contemplé, por que otra cosa sustrajo mi atención de la escena, pero sus ganas de correr eran evidentes, ella no volteó...o por lo menos eso es lo que yo vi.
Aquel tipo soltó su mochila, la cual cayó en seco en el pasto y su cuerpo junto a ella, miraba solo en una dirección, o bueno, en dos si cuento sus piernas.
Ella había llorado mucho, incluso en algún momento alcancé a escuchar su llanto desgarrarle un poco el corazón, no hablaban entre ellos, solo se observaban fijamente a los ojos, cualquiera hubiese dicho que se amaban por como se conectaban cuando se estaban mirando.
Se fue y el quedo allí, no sabía que pensar...al parecer, como ella...

Se paró...y antes de tomar un rumbo definido sus labios soltaron un te amo temeroso, como si fuese la primera vez que lo hubiese dicho.

2 comentarios:

vale dijo...

:) me hicieron llorar... pero son bellas. De verdad, no te arrepientas de haberlas escrito.
Y sí ella sí voltea, muchas veces, esperándolo... claro que él es quien la espera después.

Loreto Del Pilar García Orellana dijo...

"solo hacia que la manga de su ropa fuese el amante de sus lágrimas..."

guau nico... eres un verdadero poeta :)